Me parece de mucha relevancia los objetivos que se manejaron el pasado sábado 12 de marzo del 2011 en donde un grupo importante de terapeutas checoslovacos encabezados por Pavel, Katerina y Petra, dialogaron vía Skype con el grupo reflexivo del Instituto Kanankil en coordinación con la maestra Roció Chaveste, para tratar de crear un proyecto piloto relacionado sobre la violencia domestica a inmigrantes viven en ese país.
Petra, con el apoyo de la traducción de Katerina, en español, manifestó que desde hace mas de 15 días a estado tratando de “armar” un programa con el objetivo de que sea frenado los hechos de violencia contra personas de nacionalidad Urania, Vietnam y Arabia que actualmente habitan Checoslovaquia.
Dijo que se encuentra en un dilema para poder dar los primeros, sin embargo, compañeros colegas me han sugerido solicitar apoyo para que las ideas puedan fluir y de allí tomar la mejor decisión y no que el plan se quede “tirado” en un bote de basura o asentado en un escritorio.
Petra, apunto que posiblemente una de las primeras barreras que puede surgir con la población migrante seria la diferencia del lengua, sin embargo, se trataría de corregir contactando a familiares, hijos o en su caso asociaciones extranjeras.
Una vez que fue plasmado la violencia domestica que afrontan estos indocumentados, el grupo reflexivo manejo diversas ideas de acuerdo con la interpretación o información que se fue dado en donde cada uno de los compañeros de la maestría en psicoterapia y adicciones fue aportando su granito de arena desde contar con el apoyo de redes sociales, congregaciones, iglesia, gobierno y una verdadera estructura legislativa en donde se apliquen normas, leyes y reglamentos que permitan la protección de los inmigrantes árabes, virnamitas y ucranianos.
De igual forma, uno de nuestros compañeros expuso que el arte y la pintura podría ser una alternativa mas para que el maltrato a las personas ilegales en Checoslovaquia pueda ir disminuyendo.
Asimismo, se pudo expresar que la propuesta para tratar de resolver este problema no es nada sencillo si se toma en cuenta que la cultural de México es muy diferente a esa zona del país.
Se externo que los inconvenientes que existen entre los indocumentados mexicanos, salvadoreños, nicaragüenses y de otras naciones no son para nada similares comenzando con el idioma y la manera de pensar.
A pesar de que en México el fenómeno de los indocumentados ha tenido ciertos cambios positivos en el ámbito de los derechos humanos, esto no significa que estos programas vayan a funcionar en Checoslovaquia, ya que las raíces, costumbres y la economía son totalmente distintas.
Ahora esto me hizo recordar en las expresiones del terapeuta Tom Andersen, en donde a través de sus libros señala que un equipo reflexivo es un sistema de trabajo que surge de una experiencia particular de la vida y por lo tanto no tiene una validez intrínseca, solo es válido cuando viene de una cierta postura frente a la vida, y por lo tanto nuestra postura filosófica fue posmoderna, ya que se trabajo en un clima de respeto y dialogo con la finalidad de abrir posibilidades y no cerrarlo.
Ojala que todas estas ideas que se fueron dando o surgiendo por parte de nuestro grupo reflexivo haya sido de gran utilidad para el programa que desea consolidar Katerina con el propósito de darle solución al problema de la violencia domestica en la población de inmigrantes que se encuentra en Checoslovaquia.